Jun 4, 2019

El sol es símbolo de la Gracia MediVol9Cap5


El sol es símbolo
de la Gracia

Libro de Cielo, Vol. 9, Cap. 5, Mayo 16, 1909




Continuando mi habitual estado, en cuanto ha venido el bendito Jesús me ha dicho:

“Hija mía, el sol es como un símbolo de la Gracia, el cual donde encuentra vacío, aunque fuera una caverna, un subterráneo, una fisura, un agujero, con tal que estén vacíos y haya alguna pequeña abertura para entrar, entra y todo lo llena de luz; con esto no disminuye su luz en los otros espacios donde está, y si la luz no ilumina más, no es que le falte la luz, sino que le falta el terreno para poder difundir de más su luz. Así es mi Gracia, más que sol majestuoso envuelve a todas las criaturas con su benéfico influjo, pero no entra sino sólo en los corazones vacíos, y por cuanto vacío encuentra, tanta luz hace penetrar dentro de los corazones. Pero, ¿cómo se forman estos vacíos? La humildad es la pala que excava y forma el vacío; el desapego de todo, aun de sí mismo, es el vacío mismo; la ventana para hacer entrar la luz de la Gracia en este vacío es la confianza en Dios y la desconfianza de sí mismo; así que por cuanto confía en Dios, otro tanto ensancha la puerta para hacer entrar la luz y tomar de ella mayor Gracia; la custodia que guarda la luz y la engrandece es la paz.






Para reflexionar…….




Sobre la Gracia ….….







La Gracia


1996 Nuestra justificación es obra de la gracia de Dios. La gracia es el favor, el auxilio gratuito que Dios nos da para responder a su llamada: llegar a ser hijos de Dios (cf Jn 1, 12-18), hijos adoptivos (cf Rm 8, 14-17), partícipes de la naturaleza divina (cf 2 P 1, 3-4), de la vida eterna (cf Jn 17, 3).

1997 La gracia es una participación en la vida de Dios. Nos introduce en la intimidad de la vida trinitaria: por el Bautismo el cristiano participa de la gracia de Cristo, Cabeza de su Cuerpo. Como ‘hijo adoptivo’ puede ahora llamar ‘Padre’ a Dios, en unión con el Hijo único. Recibe la vida del Espíritu que le infunde la caridad y que forma la Iglesia.

1998 Esta vocación a la vida eterna es sobrenatural. Depende enteramente de la iniciativa gratuita de Dios, porque sólo El puede revelarse y darse a sí mismo. Sobrepasa las capacidades de la inteligencia y las fuerzas de la voluntad humana, como las de toda creatura (cf 1 Co 2, 7-9)

1999 La gracia de Cristo es el don gratuito que Dios nos hace de su vida infundida por el Espíritu Santo en nuestra alma para sanarla del pecado y santificarla: es la gracia santificante o divinizadora, recibida en el Bautismo. Es en nosotros la fuente de la obra de santificación (cf Jn 4, 14; 7, 38-39):

2000 La gracia santificante es un don habitual, una disposición estable y sobrenatural que perfecciona al alma para hacerla capaz de vivir con Dios, de obrar por su amor. Se debe distinguir entre la gracia habitual, disposición permanente para vivir y obrar según la vocación divina, y las gracias actuales, que designan las intervenciones divinas que están en el origen de la conversión o en el curso de la obra de la santificación.

2001 La preparación del hombre para acoger la gracia es ya una obra de la gracia. Esta es necesaria para suscitar y sostener nuestra colaboración a la justificación mediante la fe y a la santificación mediante la caridad.

TOMADO DE:

Catecismo de la Iglesia Católica - CAPÍTULO TERCERO LA SALVACIÓN DE DIOS: LA LEY Y LA GRACIA - Artículo






N.S. Jesucristo:

"La Gracia es la vida del alma. Así como al cuerpo le da vida el alma, así la Gracia da vida al alma. Pero al cuerpo no le basta para tener vida el tener sólo al alma, sino que necesita también de un alimento para nutrirse y crecer a debida estatura; así al alma no le basta tener la Gracia para tener vida, sino que necesita un alimento para nutrirla y conducirla a debida estatura, ¿y cuál es este alimento? Es la correspondencia. Así que la Gracia y la correspondencia forman esa cadena que la conduce al Cielo, y a medida que el alma corresponde a la Gracia, son formados los eslabones de esta cadena."

Después ha agregado: "¿Cuál es el pasaporte para entrar en el reino de la Gracia? Es la humildad. El alma, mirando siempre su nada y descubriendo que no es otra cosa que polvo, que viento, toda su confianza la pondrá en la Gracia, tanto que la hará dueña, y la Gracia tomando el dominio sobre toda el alma, la conduce por el sendero de todas las virtudes y la hace llegar a la cima de la perfección."........... VOLUMEN III (Capt. 33) Enero 31, 1900







N.S. Jesucristo:

"La primera señal para ver si el alma posee mi Gracia, es que todo lo que pueda oír o ver en el exterior que pertenece a Dios, en el interior siente una dulzura, una suavidad toda divina, no comparable a ninguna cosa humana y terrena; sucede como a una madre que aun al respiro, a la voz, conoce al parto de sus vísceras en la persona de un hijo y se regocija de alegría, o como a dos íntimas amigas que conversando manifiestan recíprocamente los mismos sentimientos, inclinaciones, alegrías, aflicciones, y encontrando esculpidas una en la otra sus mismas cosas, sienten placer, gozo y se toman tanto amor que no saben separarse. Así la Gracia interna que reside en el alma, al ver exteriormente el parto de sus mismas entrañas, o sea al hallarse en aquellas mismas cosas que forman su esencia, se acoplan y hace sentir en el alma tal alegría y dulzura, que no se sabe expresar.

La segunda señal es que el hablar del alma que posee la Gracia es pacífico y tiene virtud de arrojar en los demás la paz, tanto que las mismas cosas dichas por quien no posee la gracia, no producen ninguna impresión y ninguna paz, mientras que dichas por quien posee la Gracia obran maravillosamente y restituyen la paz a las almas.

Además hija mía, la Gracia despoja al alma de todo, y de la humanidad hace un velo para estar cubierta, de modo que roto ese velo se encuentra el paraíso en el alma de quien la posee. Entonces, no es maravilla si en esa alma se encuentra la verdadera humildad, obediencia y demás, porque de ella no queda otra cosa que un simple velo y ve con claridad que dentro de ella está toda la Gracia, que obra y que le tiene en orden todas las virtudes y la hace estar en continua actitud para Dios.".. VOLUMEN IV (Capt. 71), Junio 30, 1901








N.S. Jesucristo:

…. “el honor más grande que la criatura puede dar a Dios como Creador, es el de depender en todo de su Voluntad Divina, y el Creador viendo que la criatura hace su deber de criatura hacia el Creador, le comunica su Gracia”....... VOLUMEN VII (Capt. 5), Febrero 28, 1906







N.S. Jesucristo:

…. “En el orden de la Gracia sucede como en el orden natural: El sol da luz a todos, sin embargo no todos gozan los mismos efectos, pero esto no es por parte del sol sino por parte de las criaturas; una persona se sirve de la luz del sol para trabajar, para industriarse, para aprender, para apreciar las cosas, ésta se hace rica, se constituye y no va mendigando el pan a los demás. Otra persona se está ociosa, no quiere ocuparse en nada, la luz del sol la inunda por todos lados, pero para ella es inútil, no quiere hacer nada; ésta es pobre, enfermiza, porque el ocio produce muchos males, físicos y morales, y si siente hambre tiene necesidad de mendigar el pan a los demás. Ahora, de éstas dos, la causa de su diferente estado será tal vez el sol? O bien ¿qué a una da más luz y a la otra menos? Ciertamente que no, la única diferencia está en que una se aprovecha en modo especial de la luz y la otra no. Ahora, así en el orden de la Gracia, la cual más que luz inunda las almas y ahora se hace toda voz para llamarlas, voz para instruirlas, para corregirlas, ahora se hace fuego y les quema las cosas de acá abajo, y con sus llamas les pone en fuga las criaturas, los placeres, con sus quemaduras forma los dolores, las cruces para dar al alma la forma de la santidad que quiere de ella, ahora se hace agua y la purifica, la embellece y la llena toda de gracia, ¿pero quiénes son los que están atentos para recibir todos estos flujos de gracias, quiénes son los que aceptan? ¡Ah, demasiado pocos! Y luego se atreven a decir que a unos doy la Gracia para hacerse santos y a otros no, casi como queriéndome echar a Mí la culpa, y se contentan con llevar una vida ociosa, como si la luz de la Gracia no estuviera para ellos.”......... VOLUMEN XI (Capt. 132), Octubre 20, 1916








N.S. Jesucristo:

….. “todo lo que puede salir de dentro de una persona se llama parto, y este parto se vuelve hijo de quien lo pare. Ahora, esta hija mía es la Gracia, que saliendo de Mí se comunica a todas las almas que la quieren recibir y las convierte en otros tantos hijos míos, y no sólo eso, sino que todo lo que puede salir de bien, de virtud de estos segundos hijos, se vuelven hijos de la Gracia. Ve un poco que larga generación de hijos se forma la Gracia sólo con que la reciban; pero cuántos la rechazan, y mi hija se regresa a mi seno, sola y sin prole.”.. VOL. VI (Capt. 104), Mayo 5, 1905





Sierva de Dios Luisa Piccarreta, la Pequeña Hija de la Divina Voluntad

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